Signos de infecciones de oído en bebés.

8 signos de infecciones de oído en bebés y niños pequeños - 3 de febrero de 2021

Muchos de los miembros de nuestro equipo en Una Salud Comunitaria somos padres, entendemos que es difícil ver a nuestros hijos enfermos o con dolor, y no saber qué lo está causando. Las infecciones del oído pueden ser particularmente dolorosas. Los niños muy pequeños no son capaces de verbalizar cuando les duele el oído, por lo que es útil que conozca y esté atento a los signos comunes de infecciones del oído en bebés y niños pequeños para obtener la ayuda que necesitan.

¿Qué causa las infecciones de oído? 

Infecciones de oído (otitis media) son causadas por bacterias o virus, lo que lleva a la acumulación de líquido y presión en las trompas de Eustaquio. La trompa de Eustaquio es un canal o pasaje que conecta el oído medio con la garganta. Cuando se acumula líquido y presión, el oído medio no puede drenar adecuadamente, lo que provoca una infección. Las infecciones de oído en los niños a menudo son causadas por resfriados, sinusitis o alergias.

¿Por qué los bebés contraen infecciones de oído?

Los bebés y los niños pequeños entre las edades de seis meses y dos años tienden a tener más infecciones de oído que los niños mayores y los adultos. Esto se debe a que sus sistemas inmunológicos están subdesarrollados y sus trompas de Eustaquio son más pequeñas y están más niveladas, lo que dificulta el drenaje de líquidos.

Signos comunes de infecciones de oído en bebés

1. Tirar o golpear la oreja

Los niños intentan aliviar el dolor que causan las infecciones del oído jalándose la oreja. Los bebés menores de un año pueden golpearse la oreja, ya que tienen dificultades para localizar la fuente exacta del dolor y carecen de las habilidades motoras finas para tirar. Si bien los niños pueden tirar de las orejas por otras razones, esta es una pista que podría sugerir una infección de oído. 

2. Dificultad para dormir o acostarse

Acostarse con una infección de oído hace que cambie la presión en el oído medio. Este cambio de presión puede ser muy doloroso, por lo que los niños con infecciones de oído pueden evitar acostarse y tener dificultad para dormir. 

3. Fiebre

La fiebre por sí sola no significa que su hijo tenga una infección de oído, pero es evidencia de que el cuerpo está trabajando duro para combatir una infección de algún tipo. Una fiebre junto con otros signos de una infección de oído en su bebé serían muy indicativos de que necesitan ver a un médico. 

4. Llanto excesivo

Como hemos discutido, las infecciones de oído causan mucho dolor y presión, y dado que los niños pequeños no pueden verbalizar esto, es probable que lloren, se inquieten o estén más irritables de lo normal. Nuevamente, el llanto puede ser causado por cualquier número o cosa, pero esté alerta a otros síntomas que puedan sugerir que su bebé tiene una infección de oído.

5. Problemas para oír

A medida que se acumula líquido en el oído medio, su hijo puede experimentar una pérdida temporal de la audición. Puede notar que su hijo no responde a los sonidos.

6. Drenaje del oído

La secreción de líquido o pus del oído de su hijo es un signo claro de una infección de oído y es causada por una ruptura del tímpano. Sin embargo, no se alarme, se curará por sí solo en unas pocas semanas. Si no nota drenaje del oído, esto no significa que no haya una infección de oído, ya que no todas las infecciones de oído producen drenaje.

7. Dificultad para equilibrar

La presión y el líquido en el oído interno pueden hacer que su hijo se sienta mareado, inestable o torpe. Esto se debe a que nuestro sistema vestibular (o centro de equilibrio) se encuentra en el oído interno. 

8. Síntomas gastrointestinales

Los bebés que tienen una infección de oído a veces también pueden tener diarrea y vómitos o disminución del apetito. Si nota alguna de estas cosas en su bebé, busque signos adicionales que puedan indicar una infección de oído. 

Tratamiento de infecciones de oído en Sacramento

La mayoría de las infecciones de oído desaparecen después de unos días sin el uso de antibióticos, y se recuperan por completo después de una o dos semanas. Sin embargo, llame a su médico si los síntomas no mejoran después de un par de días. El pediatra de su hijo en One Community Health le recomendará un plan de tratamiento o le recetará un antibiótico para ayudar a curar la infección.

Imagen utilizada bajo licencia creative commons – uso comercial (3/2/2021) por Laura Lee Moreau sobre Unsplash

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